Regreso a casa

Su temperamento comenzó a cambiar! De la dulzura pasó a la mala-contesta; de la calma pasó al desasosiego; de la risa pasó a la amargura; de la alegría pasó al llanto! Los tacones ya la agotaban! Su cartera Chanel fue reemplazada por un morral, sus largos y llamativos zarcillos, más nunca pudieron ser exhibidos. El pijama se convirtió en el atuendo del día!.

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